Cambiar

Hoy he estado hablando de un tema que, de una forma y otra, sentía pero no sabía cómo expresar. Esto que dices “tengo como un runrun que no sé qué es ni como cohesionarlo para expresarlo y entenderlo”. Pues ya parece que lo he entendido. Ahora basta que sepa expresarlo. Voy a intentarlo.

La profesión de Diseñador Gráfico… bueno… tiene un gran debate a su alrededor. Debate que se baraja entre que no está valorada, que donde acaba el diseño y empieza el gráfico, que si es más gráfico que diseño, que si el power point me lo apaña esto en un momentito, que si estos colores se llevan o no se llevan, que si cuidado con la tipografía que como te descuides se queda desfasada y te conviertes en Mr. Wonderful, que (y ahora viene lo bueno) si me plagian, que si eso no es inspiración, es copia, que si yo sé más que tu porque tengo 30 años de experiencia y tu estás empezando, que si yo he currado y tu lo sacas a la primera lo tuyo vale menos… en fin…

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El Diseño Gráfico se alimenta de su propio intríngulis generación tras generación, y ya huele a rancio. Los estilos vuelven, las modas se repiten, el enchufismo es el pan de cada día. Y yo, pues a veces pienso que no sirvo para este mundo.

El ocultismo, la soberbia, la prepotencia, estás dificultades individuales que se esconden detrás de un mundo de maravillas visuales y estética cambiante, pueden llegar a minar la motivación del más proactivo de los nuevos diseñadores que, válgame, su personalidad acoja como característica secundaría (que no principal) un poquito, una mijita, una nimia chispa de humildad.

Es duro, sí, pero no puedo ser más sincera. En el mundo del Diseño Gráfico creo fervientemente que sobra tontería y falta humildad, y mucha.photo-1416339684178-3a239570f315

Si nosotros mismos, los diseñadores, tuviéramos un poquito más de empatía, de entendimiento, de ese saber valorar el trabajo de otros y de uno mismo, de ese dejar de lado el desprestigio de un compañero para egoístamente sentirnos mejor, si pudiéramos gozar, a grandes rasgos, de un poquito de humildad de más, nuestro trabajo se vería beneficiado.

Muchos diseñadores no valoran lo que cuesta llegar a algo, no enseñan lo que han conseguido ni cómo por miedo a la competencia, muestran lo justo y necesario para no avivar una necesidad de copia totalmente infundada, no ayudan a los que están empezando por si les quitamos el trabajo y es muy triste. Enhorabuena si tienes la capacidad aristotélica de ser autodidacta, pero no todos la tenemos.

Hay muchos que por una razón u otra necesitamos que nos enseñen según qué cosas, no todo claro, que nos guíen, que nos cuenten experiencias propias y ajenas que ejemplifiquen el esfuerzo y animen a llevar a cabo aventuras en este mundo tan duro que es el del Diseño Gráfico.

photo-1449247709967-d4461a6a6103Desde aquí quiero hacer un llamamiento al cambio. Llámame Iglesias si quieres, pero no sólo la política necesita un giro de 180º, el Diseño Gráfico y todos los que formamos parte de él necesitamos un cambio de actitud, necesitamos un poco de altruismo y de solidaridad con nuestros colegas.

Basta ya de mamoneos, basta ya de despotismo, eso quedó en el siglo XVIII, basta ya de moderneo y de usar el networking que tanto bien hace en otras profesiones como arma de destrucción de la “competencia”. Basta ya de “no te lo cuento que te copias” y alégrate de tu igual que le cuesta tanto como a ti llegar lejos.

Nosotros mismos no valoramos nuestra profesión al no valorar a los profesionales, y no me refiero a los que llevan 30,40,50 años, me refiero a los que empiezan y le ponen un gran empeño y actitud a aprender, mejorar y evolucionar como diseñadores. Ojo! Lo mismo digo para aquellos que no son capaces de aceptar críticas, sean o no constructivas, de quien lleva más tiempo en el sector y tiene más experiencia por aquello que llaman vani-digni-dad.

Lo dicho.

ES HORA DE CAMBIAR

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No es una broma

“El 8 de marzo conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha en la que se celebran los logros alcanzados en la lucha por la igualdad de la mujer, tanto a nivel político, como económico y social. Es también un día reivindicativo en el que se recuerdan los hitos alcanzados y los retos pendientes: desde conseguir la igualdad salarial a erradicar la violencia contra la mujer, pasando por derribar los obstáculos de muchas niñas para acceder a la escuela o incrementar la presencia femenina en órganos políticos, legislativos y directivos.” [texto]

Día de la Mujer

Propuesta de Cartel para el concurso de la GVA por el día 8 de Marzo. Isabel Mora

La Igualdad no es una broma. La represión de la mujer y su lucha por ser libre y gozar de los mismos beneficios sociales que los hombres. No es una broma. Tener un día en el calendario que recuerde lo que las mujeres hemos conseguido a lo largo de la historia. No es una broma.

No es motivo de debate, si no es que ese debate es a favor de conseguir los mismos beneficios de los que disfruta quien tiene barba. Y su respeto hacia nosotras. Seguimos viviendo en una sociedad machista que culpa a una chicas de su muerte por viajar “solas”, cuando iban juntas.

MAL

La lucha por los derechos de las mujeres no ha acabado en el siglo XXI y no tiene pinta de que acabe. Y no estamos solas, hay muchos hombres que nos entienden, nos respetan y son los que tienen que enseñar a otros hombres a tratarnos como iguales.

Por eso, y mucho más, el 8 de Marzo es un día marcado en el calendario.

‪#‎diadelamujer‬ ‪#‎heforshe‬ ‪#‎8demarzo‬

Ese día

No soy yo mucho de publicar en este blog las otras cosas a las que me dedico, pero hoy me he dicho “¿y por qué no?”.

Ahí voy:

He estudiado Arquitectura Técnica, Fotografía Artística, Comunicación y Relaciones Públicas a la vez que Marketing y ahora estoy en medio de un Master de Artes Gráficas que me encanta. A la vez que hago esto, estoy trabajando como freelance en el mundo del Diseño Gráfico, concretamente en la Imagen Corporativa y la Marca Personal, y como algo un poquito más secundario, la Redacción Creativa, Ilustración Digital y proyectos personales que necesitan dedicación completa y van evolucionando poco a poco.

La cosa es que dos de mis clientes como freelance han sido parejas que van a casarse, para que les ayude en el diseño de su boda. Están confiando totalmente en mi criterio y eso me encanta y se lo agradezco muchísimo. Me estoy planteando la posibilidad de hacer algún curso de Wedding Planer. ¿Y por qué no? Mhhh, esta va a ser la pregunta del año para lanzarme a nuevos retos, ¡decidido!

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Me gustaría desde aquí, y por lo que estoy viviendo gracias a la experiencia que me han regalado estas dos guapísimas futuras novias, enumerar 10 consejitos a tener en cuenta cuando quieres que tu día no pase desapercibido, que todo tenga una coherencia y sea especial, que sea vuestro, único e incomparable.

Estoy descubriendo la cantidad de negocios que surgen a favor de las bodas y de hacer su día memorable, grupos de Facebook en el que las novias se ayudan unas a otras a conseguir lo que necesitan y en los que estos negocios se están dando a conocer, sitios en los que puedes coger ideas y alucinar con lo que hacen otras, además Pinterest se convierte en el gran amigo de las novias, compañero inspirador de quienes van a casarse.

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Volviendo al objetivo de este post, voy a enumerar algunos consejos de creación propia que, como mujer que quiere casarse dentro de poco (Hola Miguel ❤ ) y como diseñadora gráfica que día a día tiene la suerte de observar miles de recursos audiovisuales, tendría en cuenta para su día especial:

Elige una imagen corporativa sencilla, elegante y que os caracterice a los dos y a vuestra historia.

No te vayas a los típicos muñequitos rodeados de laurel con tipografías infantiles ni a los colores pastelones Mr.Wonderful porque es tu boda y es romántica, si tu color favorito es azul marino, rojo o verde, ¡adelante! No hace falta que te dejes más de 500€ entre logotipo, invitaciones, impresiones, etiquetas, seating, welcomes, cartelitos varios, minuta…

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No te pases con las características del tipo de decoración y temática que elijas para tu boda.

Está genial que la temática sea romántica, pero no solo las rosas son flores románticas; una temática marina puede ser ideal si estas en la costa, pero no uses miles de cuerdas marineras que pueden provocar algún contratiempo; me encanta el estilo vintage para bodas, pero cuidado a ver si consigues que tus abuelis se sientan como en sus años mozos y eso tampoco es lo que significa “dar un toque vintage”.

El vestido es importante, sí, es especial, también, quieres verte como una princesa, lo entiendo, pero solo lo vas a usar ese día y en la sesión fotográfica: ¡no te pases con el precio!

Hay miles de nuevos diseñadores que hacen verdaderas maravillas por un precio bastante razonable. Aprovecha que vas a comprarte este vestido y busca un diseño que puedas combinar con color o teñir para futuras bodas a las que tengas que acudir.

Lo del esmoquin, el chaqué, el traje blanco o decidir entre pajarita, corbata o pañuelo con diamantito a lo Sherlock Holmes (seguro que tiene un nombre técnico pero a tanto no llego) es trabajo único y exclusivo de él.

Si el vestido es romántico, bohemio, de princesa, con tul, con ahuecador, sin ellos, blanco, crema, blanco roto, rojo, fucsia, si con zapatos, sandalias o cuñas de tacón, velo, flores, tocado, recogido el pelo o mejor suelto, … y más, es una cuestión de ella. No de sus madres, suegras, hermanas, mejores amigas, colegas, primos, tíos, padres…. no.

Estas cosas son cuestiones vuestras, única y exclusivamente.

Elige a un fotógrafo que se preocupe en conoceros. 

No todas las parejas son iguales, ni mucho menos, y hay muchos fotógrafos que no se preocupan en, ya que les pagas un pastón, haceros una sesión acorde a vuestros gustos. Hay fotógrafos que tienen  un tipo de fotografía estándar y los mismos escenarios para todas las parejas.

Una de las sesiones que más me ha gustado, además del trato que recibimos, fue la de la boda de mis amigos I&C.

Ojo cuidao con las chonis decoraciones que se ven por ahí. 

El brilli brilli, la purpurina, la goma eva (que desaparezca ya!), las decoraciones pobres o raras1º para el photocall, al alpargatas para quitarse los tacones, las copas personalizadas… Y muchas más cosas que son cutres hasta la saciedad. Además, es muy fácil caer en un  estilo “cuqui“, pero mal. Sé original y elige detalles que os identifiquen, no quieras abarcar todas las modas, porque probablemente más de la mitad no vayan con vosotros.

En este grupo incluiría la tarta nupcial y semejantes. No te ralles con la tarta: que sea sencilla, que la gente elija si la quiere probar, que esté rica y, si hay mucha comida, que haya un criterio previo de si hará falta tarta. ¡Ah! Y, si la hay, asegúrate de que todos los invitados se enteran de cuando va a cortarse…

Candy, sweet, chocolate bars, smookers corner, están bien, pero en su justa medida, que luego se queda la mitad de cosas en la mesa y nos hemos dejado una millonada… Por otra parte, si llevas ramo que sea simple, bonito, elegante y con detalles que sólo son tuyos y… ¡lánzalo!

Ni tanto ni tan calvo: invitados. 

Entiendo que el día de vuestra boda queréis compartirlo con toda amigos y familia. Cuidado a la hora de invitar. La vecina del quinto que te presta sal y huevos, no es una invitada prioritaria; los primos lejanos a los que ni siquiera conoces de comentarios, no son invitados prioritarios; la gente que te cae mal pero “son de toda la vida”, no es digna de ser invitada a tu boda; tus amigos del colegio con los que no mantienes relación, no son invitados prioritarios por muy bien que te llevaras con ellos hace 15 años; los amigos del baile, de las cenas de los sábados, del coro, de las partidas del mus de los domingos y del café de por la tarde viendo la telenovela, de tus padres, no son TUS invitados.

Pensarás que estoy siendo una extremista, pero ya que te pones a pensar, ¿por qué no recapacitamos un poco?

En tu boda vas a querer que todo salga bien y vas a tener que saludar a los miles de invitados extra que están ahí “por compromiso”, perdiendo el tiempo sin poder estar con los tuyos y con los suyos, los directos, los que todos los días te hablan por Whatsapp. Es un día para disfrutar, no para luego arrepentirse de no haber podido estar con los que de verdad importan.

No le digas al otro 50% de la pareja que no puede participar o como tiene que vestirse. 

Mira, yo creo que esto se tiene que organizar entre dos, que es como la última prueba a pasar antes del sí quiero, que eso de que uno lleve la voz cantante y al otro le parezca todo bien … no.

En todas las decisiones de la boda tiene que notarse el alma de los dos principales implicados. Nada de que la suegra decida por ti, o de que tu madre te pida cosas especiales para ella, ni que opine nadie sobre las invitaciones, el local, el vestuario, y las flores de los centros de mesa.

Tu y tu pareja sois los que tenéis que buscaros la vida para que todo salga como vosotros habéis soñado e imaginado juntos. Tenéis que participar en la toma de decisiones al 50%. Chicas, que los hombres también tienen sus gustos. Chicos, no vale el “a mi todo me parece bien”.

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 ¡Deja ya los protocolos! 

Los protocolos están bien para la realeza y la alta alcurnia. Pero para vosotros, que os casáis porque lo sentís (hay que estar muy seguro para esto), porque la vida y el destino os unen y os hacen uno, y eso queréis, de alguna manera, sellarlo, los protocolos están de más. Acepto el de “no ir vestida de blanco a excepción de la novia”.

Lo demás está de más.

¿Qué más dará que los invitados vayan con pamela, con tocado, con tacón, con bailarinas o con sandalias, con chaqué o con traje de chaqueta o con un pantalón de pinzas y una pajarita, de amarillo, negro, turquesa, naranja o gris? ¿No has invitado a la gente para pasarlo bien con ellos en este día tan especial?

¡Que vayan como quieran! Mientras lleven una buena sonrisa, ganas de pasarlo bien y sus mejores deseos para tu nueva aventura, es más que suficiente.

27Algunas cosas a tener en cuenta también son

Todos los invitados no pueden permitirse ir a una boda y dar un “buen regalo” a los novios, si están en tu boda alégrate y valora su esfuerzo.

Los detalles a los invitados no hace falta que sean caros ni exagerados, tampoco lo primero que habéis pillado, investiga un poco y seguro que encuentras algo bueno, bonito y barato.

Haz que detalles DIY con tu futuro marido o futura mujer, esos detalles que tendrán vuestra esencia totalmente y que quedan tan requetebién.

Si no tienes ni idea de por donde empezar a organizar tu boda, llama a un profesional.

 Ahorra un poquito más o no te ralles gastando una suma indecente de dinero en un traje que solo es para una ocasión y déjate aconsejar por especialistas como yo (ups… se me ha escapado) en gestión de eventos, en organización de bodas y en diseño de imagen corporativa, con un mínimo de buen gusto y estética novedosa. Si empiezas a hablar con “especialistas” y te da la impresión de que no tienen ni idea, seguid buscando.

Hay miles de wedding planners del palo, miles de floristas desfasados, miles de restaurantes anticuados y caros, miles de “miles de”…

En contraposición hay miles de Wedding Planners que están más que al día de las últimas tendencias y que, antes de dedicarse a esto han visto y vivido experiencias en otros campos en los que el buen gusto y la estética son prioritarios, miles de floristas emergentes con ideas la mar de frescas y que hacen las cosas con muchísimo mimo y elegancia, miles de masías, cortijos, caterings y alternativas muy molonas para la celebración y que salen más baratos que el típico restaurante rococó de pueblo… y más miles de “miles de” buenos.

LO MÁS IMPORTANTE

Para el gran día deja ya de preocuparte por todo y, simplemente, disfrútalo, que pase lo que tenga que pasar, lleva unas bonitas converse blancas para bailar a juego con él, un labial rojo para espabilar la cara, un par de ibuprofenos, unas moneditas para el resopón con churros o McNuggets y una sonrisa bien grande y verdadera. ¡Que es vuestro día! ¡Que viva el amor!

Hete aquí mis 10 consejitos desde la experiencia de diseñar para un par de bodas y haber sido invitada crítica de otras tantas. No creas que esto lo hago con prepotencia. Lo hago como bitácora de lo que voy aprendiendo para mejorar, para acordarme en mi propio día especial (que espero que sea pronto… Migueeeel! jajaja, pobrecico mío…) y para, en un futuro, ver la evolución profesional que yo misma tendré.

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Incoherencias

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Hartita. Hartita estoy de las incoherencias. Soy una persona a la que le encanta el orden. Mi estado de ansiedad constante (sí, ya estoy en esa fase en el que he asimilado, aceptado e, incluso, me siento orgullosa de ser una persona ansiosa. ¿Algo que objetar? Así me gusta) necesita orden, limpieza, caos en los cajones, pero una primera imagen de minimalismo y geometrías, de blancura evocadora, de, al fin y al cabo, coherencia.

Y estarás pensando: “Pues menuda incoherencia más grande cuenta esta chica, que le gusta el orden y bla bla bla pero tiene los cajones hechos un caos”. Sí, pero no se ven y, como muchas personas, mujeres y hombres, mi caos, está más que ordenado. Si no te lo crees, coge papel y lápiz, te acercas a mi casa, abres los cajones y, de lejos, te digo punto por punto lo que hay dentro. Pero bueno, estas cosillas tampoco hace falta publicarlas a los cuatro vientos (…ops…).

La cosa es que no son tanto las incoherencias relativas al orden de las cosas las que me molestan, las que perturban mi paz, las que hacen que mi cabeza de vueltas sobre el mismo tema intentando entenderlo, cuando parece harto imposible. Son las incoherencias que me transmiten ciertas personas de mi entorno y de lo que no es mi entorno. Esas pequeñas taras que tenemos todos, pero que algunos saben controlarlas menos. 

Me parece incoherente que se defiendan ciertos principios o, si me pongo fría y en modo mala malota, modas, porque al fin y al cabo son modas, pero que luego se reniegue de los mismos o, lo que es todavía peor, no se valoren como deberían, cuando los defienden o siguen los demás. Estoy siendo muy ambigua, lo sé, pero es que no es necesario mostrar el grandioso cabreo que llevo, como dice mi madre, “en lo alto”. Por lo mismo, no voy a poner ejemplos, para no herir sensibilidades.

Lo que quiero decir es que, por favor, si tenéis principios, si sois seguidores de una moda, si no sois los únicos en el planeta tierra que hacéis algo referente a esos principios y modas, si sois nuevos emprendedores o lleváis un tiempo ya en el mercado, hagáis el, para algunos, soberano esfuerzo de valorar, no sólo lo vuestro, sino lo que hacen los demás como os gustaría que los demás valoraran lo vuestro. El hecho de, interna o externamente, quitarle valor a lo que hacen vuestros amigos, competidores, colegas o amigos-competidores-colegas, no es bien. No sé como decirlo más claro. Simplemente, no es bien. Si vosotros cobráis unos servicios o unas ventas a un precio de oro porque lo valéis, y eso no lo duda nadie, los demás también tienen derecho a hacer lo mismo ¿no? No seamos egoístas que eso no es productivo, ni bueno, ni lleva a ninguna parte. 

En esta vida todo cuesta tiempo, dinero y esfuerzo y para muchos emprendedores, nos cuesta amigos, familia, tiempo, dedicación absoluta, es un sacrificio que, si bien no está pagado, muchos luchamos porque lo esté. Las nuevas empresas las estamos creando con ilusión, con ganas, con esperanza, con visión de futuro, con imagen, pensando en el consumidor, en sus necesidades, en su bienestar, en dar trabajo a gente que se estaba quedando sin él por culpa de la industrialización, en aportar valor y no sólo elementos materiales, pensamos en hacer el mundo un poquito más bonito. Y digo mundo porque este manifiesto no sólo se encuentra en las nuevas marcas y emprendedores a nivel nacional, sino que si entras en las empresas hermanas de otros países de los 5 continentes, todas comunican lo mismo.

No sé si será una moda o si, como espero que realmente pase, esto seguirá evolucionando e irá a más y se crearan muchas empresas pequeñitas que den trabajo a otras tantas empresas pequeñitas y se valorará menos las empresas grandes… en fin… que me voy por las ramas…

Acabo ya con esta reflexión de hoy con un pequeño resumen de “El arte de amar” de Erich Fromm:

[…] No-solo los demás, sino nosotros mismos, somos objeto de nuestros sentimientos y actitudes; las actitudes para con los demás y para con nosotros mismos, lejos de ser contradictorias, son básicamente conjuntivas.

[…] El amor genuino constituye una expresión de la productividad, y entraña cuidado, respeto, responsabilidad y conocimiento, de ello se deduce que la persona deba ser objeto del mismo amor al igual que la otra persona. […] Si un individuo es capaz de amar productivamente, también se ama a sí mismo; si sólo ama a los demás, no puede amar en absoluto.[…] la persona egoísta solo se interesa por sí misma, desea todo para sí misma, no siente placer en dar, sino únicamente en tomar, no ve más que sí misma; juzga a todos según su utilidad; es básicamente incapaz de amar, sería así si el egoísmo y el auto amor fueran idénticos, pero tal suposición es precisamente la falacia que ha llevado a tantas conclusiones erróneas con respecto a nuestros problemas. El egoísmo y el amor a sí mismo, lejos de ser idénticos, son realmente opuestos.

Asumir es bien

Y por fin ha llegado este esperado 31 de Diciembre de 2015. Ha sido un año lleno de disgustos… no problemas serios, pero sí muchos disgustos. Ha sido un año también de aprender, a base de palos en la mayoría de ocasiones la verdad. Un año de empezar nuevos proyectos que espero en 2016 brillen. Este año empezó con grandes esperanzas de que fuera mucho mejor que 2014, empezó con una fe totalmente infundada en que sería el mejor año de todos los tiempos. No me preguntes por qué, así funciona la mente cuando se autoinfunde cosas.

Este año acaba con las mismas ganas con las que empezó. Muchas. Estoy ahora, esperando mi desayuno, recién despierta, que no levantada, con Cleo a mi lado y pensando sobre el 2015 y lo que espero en el 2016. ¿Sabes qué? 2015 ha sido una porquería de año, no siempre vamos a tener años buenos, eso hay que asumirlo, y ha sido una porquería porque esperaba mucho de él y solo quiero que termine de la mejor forma posible; fue un año que empezó con una lista eterna de propósitos que han resultado incumplidos y de esperanzas perdidas…

salud

Por lo tanto, para el 2016 sólo pido una cosa: salud. El amor viene solo y el dinero se lucha. Así que solo pido salud. Las mejores sonrisas no vienen del dinero ni del amor, vienen de tener salud, de sentirse bien con una misma y con el contexto, de tener ganas de todo y no de nada, de no ir a médicos, hospitales, especialistas, que le ponen a una los pelos de punta, cuando hay salud, lo demás viene solo, porque hay fuerza, energía y creatividad para luchar y conseguir todo lo que una se proponga.

Salud. Eso es lo que necesitamos nosotros y nuestro contexto. Estar sanos tiene que ser un objetivo claro del 2016. El resto de propósitos y deseos… mejor dejarlos que surjan solos a lo largo del año.

Pido salud, mucha salud, y os deseo más salud.

Triste

Ya sé que este blog al final está pareciendo más un sitio de reflexión personal que un blog de opinión o de “voy a decir algo sobre este tema sin más”. Sin embargo, no puedo evitar escribir pensamientos sobre temas que tocan mi corazoncito y que, creo, que si lo cuento y alguien me lee y consigo que piense sobre el tema, el mundo puede ser un poquito mejor, al menos el que a mi me rodea.

Hoy es un día muy triste. Hoy una persona que ha estado presente en mi infancia y adolescencia, que nos ha cuidado a mi abuela y a mi, que ha querido a mi madre y la ha ayudado a adaptarse a Valencia desde que llegó, que me ha defendido siempre y me ha dado todo el amor del mundo como si fuera su propia hija, que su hija misma me ha tratado siempre con mucho cariño … se ha ido.

Es un día muy triste porque esta pérdida no se suple con nada. Y todavía más triste es el contexto que nos rodea con respecto a ella, porque, y me da hasta vergüenza decirlo, nos distanciamos, perdimos el contacto, no sabíamos nada de ella hasta hace unos días, por tontos.

¿Por qué nos distanciamos de las personas que nos quieren? ¿Por qué nos empeñamos en conocer a tanta gente, en tener tantos compromisos y en llamar “amigos” a quiénes tenemos que ir detrás para tomar un café? Con la vida que llevamos cuesta mucho mantener contactos, tener ratitos de vida social, cuidar a quien nos quiere y pensar sobre como librarnos de quien no nos valora. Entiendo que cuesta mucho estar al día de todas las vidas de todos los que conocemos.

Muchas veces nos distanciamos de estas personas que tanto nos quieren por quien esta con ellas. Por su mujer, por su marido, por sus amigos… Pero, ¿no sería una forma de “pagar” su cariño hacia nosotros, respetar su vida y a su gente, aunque nos caigan un poquito mal? Usamos este argumento como excusa para explicar el distanciamiento, pero ¿es realmente un argumento que sirva para dejar de ver a quien nos da tanto?

Hoy es un día muy triste porque me he venido a vivir al barrio de esta persona, porque he estado tomándome una cerveza bajo de su casa hace dos semanas, porque paso por ahí al menos 3 días por semana, y si no pasará está a dos minutos, porque en todo este tiempo no me ha dado por preguntar “qué se sabe de…?” aunque estuve viendo fotos antiguas y salía en más de una y de dos y de tres… Y hoy se ha ido. Se ha ido y no he podido despedirme, ¡no he podido ni saludarla!

De aquí para allá, clientes, proyectos, amigos y no tanto, que si la perra, que si hacer esto por esta persona y aquello por la otra… Vengo al barrio y no me da por ir a saludar a nadie, llamar a su timbre y decir “Hola!! ¿Cómo estás? Vuelvo a vivir por aquí, a ver si nos tomamos algo no?”. A todas estas personas, mejores y peores, que me han visto crecer de la mano de mi abuela y de mis padres, que han visto llegar a mi hermana y lo guapa que se ha puesto, que a muchas la envidia les corroe pero otras, como quien se ha ido, se sienten orgullosas de nosotros como familia, no las he visto aún…

mamchicho

La vida no espera

Mi reflexión-petición del día es: no perdáis el tiempo con tanta gente que va a ir y venir, que no os demuestran lo que os valoran, que no os dan el cariño que merecéis y el que dais vosotros no es del todo bien recibido, o lo que es peor, demasiado bien recibido, tanto que lo exprimen. Pasad el día con vuestros padres, id de compras con vuestra hermana, aprovechad un domingo para salir con la bici, los patines o dar un paseo con vuestros mejores amigos, esos de toda la vida, esos que os demuestran siempre que estarán en las buenas y en las malas, pasad un día o dos o tres con viejos amigos viendo antiguas fotos, aprovechad el puente para descansar, decorar la casa para Navidad, el trabajo puede esperar, la vida no espera.