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Poder

Menuda palabra ¿eh? 

P O D E R 

Tenemos en nuestra cabeza, impregnada de imágenes y de historias, nuestras y ajenas, una cantidad ingente de concepciones sobre el poder.

Político, jurídico, legislativo, el cuarto, el quinto, el sexto poder, el poder de la mirada de tu padre cuando la estás liando en la mesa, los superpoderes de los superhéroes, el poder del rico, Powder (el tío de la película esta rara), el poder del hombre, el de la mujer, el del niño que berrea para conseguir lo que quiere, el de la enredadera cuando crece por la pared, el del león y su magnífico rugido, el del tsunami que llevo J.A. Bayona a la gran pantalla con “Lo Imposible”, el del gol que marca Iniesta, el de los Rangers, el del Point (de PowerPoint…esta ha sido buena eh), el del “hola” de esa persona, el del fuego que decide dejarnos sin bosques, el del viento que trae el polen (sí, estoy alérgica perdida en estas tierras helvéticas verdes como el trigo verde) y nos amarga el día, el poder de una sonrisa, el de la música que nos eriza el vello.

La verdad es que son más ocasiones en las que la palabra poder nos evoca cosas que hacen más mal que bien, o que nos producen una sensación interna más del tipo desazón que del tipo “alegría de la huerta”. 

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Sin embargo, hay un poder que está más que presente en nuestro día a día y que nos cuesta barbaridades darnos cuenta de lo importante que es para cada individuo. Es mucho más fuerte y significativo que cualquiera otro de los significados de poder que nos vienen a la cabeza ante tan grandilocuente palabra (ñas! Ahí lo he metido). Bueno, igual no es tan tan tan fuertote como el poder de la Naturaleza y del Universo, pero al formar parte de ello, coge esa fuerza también. Está al mismo nivel, vamos a decir, así como al ras.

¡Al grano! 

Estoy hablando del poder de la gente. Hemos podido comprobar, en las últimas semanas, lo que el poder de la gente ha significado para ciudades, comunidades y un país entero. Pero yo no tengo muchas ganas de hablar de ello, ya hay bastantes referencias por la red, medios, buzones, y vida social en general.

Yo quiero hablar del poder que las personas movemos entre nosotros. Lo que una persona puede transmitirle a otra. El poder que tenemos unos de hacer felices, tristes, desgraciados y afortunados, a los otros. El poder de mover las energías positivas y negativas entre las personas que nos rodean.

Hablamos mucho de lo importante que estar bien con uno mismo, quererse, levantarse la autoestima desde dentro y vivir sin depender absolutamente de nadie. Pero, ojo, creo yo que no me equivoco al decir que el ser humano es un animal(*) social. Necesitamos vivir en sociedad, no somos los únicos seres que lo necesitan, y necesitamos que la sociedad no nos haga sentirnos solos. Por mucho que uno se quiera a uno mismo, a no ser que estemos hablando de Narciso, necesita que alguien, aunque solo sea una persona, lo quiera también. Necesita algún tipo de aprobación.

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Ahora mi historia

En enero de este año me vine, como alguno que lee este blog habitualmente ya sabe, a Francia, en frontera con Suiza, a vivir con mi pareja y a construir una vida aquí, ya que en España está la cosa tan complicada. Bueno, yo soy de las que piensan que quien busca, encuentra. Pero sí que es cierto que no encuentra las condiciones que ofrecen en Suiza.

La cuestión es que, entre el back-up con el me vine (esto de back-up queda tan cool), la barrera del idioma (sí, señores y señoras, el francés no es moco de pavo) y que encontrar trabajo con todo lo que está pasando en Suiza es harto complicado, me dió un bajón de tres pares de narices. Como se dice en España.

Con tal bajón, no sólo me estropeé físicamente, sino que dentro, yo sola, sin la ayuda de nadie, construí un boquete negro en plan supernova que no me dejaba ni respirar. No creía que nada fuera a salir bien, no quería conocer gente y la poca que conocía por mi cuenta no era muy buena que digamos, no hacía migas con los compañeros de las clases de idiomas, estaba totalmente bloqueada en cuanto a creatividad, inspiración, y demás, no daba oportunidades a nadie, todos me parecían malos, y no he parado de bajar a España siempre que he podido, con cualquier excusa, para alejarme de aquí. Engordé como 5kg en mes y medio na más que de la retención de líquidos y los nervios (parece que con los nervios se libera cortisol y es una p******), cosa que nunca me había pasado.

Pero un buen día, después de 2 meses con un dolor en la espalda de la leche, llamé a una chica de “Españoles por Ginebra” (típico grupo de Facebook en el … bueno no voy a criticar que estoy en proceso de cambio) que ya sabía yo que hacía masajes, pero eso que, mira chica, no me había dado por acudir a ella. Bien, la llamé, me dio cita, fui, le expliqué mi caso, y me hizo un masaje… O H M Y G O D!!! ¡¡¡Magnífico!!! ¡¡¡GRANDIOSO!!! FUCKING AMAZING!!!! Con decirte que entré con papada a la cabina y salí hecha una sílfide, te lo digo todo y no te digo nada. Es una persona increíble y una profesional como la copa de un pino (esta expresión nunca la he entendido, pero da la impresión de ser muy profesional ¿verdad?). Me ha estado tratando, con terapias naturales personalizadas, a base de reflexología podal, Reiki, masaje craneo-sacral, masaje thailandés, quiromasaje… en fin, varios tipos de masajes y muchas conversaciones y consejos más que producentes (lo de la cucharadita de vinagre nada más levantarse es más que milagroso). Me pasa como con Irene, que yo a Noemí la veo y digo “con lo chiquitita que es no podrá conmigo”… ¡Ay que no! Es otra “persona perfume”, es enorme pero se presenta en frasco pequeño.  Noemí tiene un poder tan fuerte como el del Universo.

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Lo bueno que ha hecho Noemí en mí es ayudarme a armonizar mi cuerpo y mi mente, que tantos cambios habían desestructurado esta unión tan importante (Mens sana in corpore sano  y esas cosas). Su ayuda, junto a varias decisiones tomadas con menos esfuerzo del que creía que me haría falta, me está salvando la vida aquí (me está salvando de mí misma aquí, más bien) y enseñándome a disfrutar de todo lo que me dan estas tierras y del presente. Decisiones como darme otra oportunidad con las personas que se habían cruzado por mi camino pero se me habían metido entre ceja y ceja sin motivo, al idioma, a mis compañeros de clase, a decir no, bueno, a decir NO, a evitar el snobismo que caracteriza a la mayoría de habitantes de este país, a hacer dieta, cuidarme, quererme a mí, y querer más a Miguel, agradecer todo lo que tengo y ser realista en cuanto a lo que puedo conseguir, ponerme ciertas metas, motivarme…

Gracias a personas como Noemí, he vuelto a creer en el poder de la gente, en el poder de uno mismo y en el poder de las decisiones que tomamos, como su fuerza hace que todo el Universo se ponga a nuestro favor (“El Alquimista” ha hecho mella en mí, ¿no se nota no?) y nos ayude a conseguir lo que nos proponemos. Por esto decía que formamos parte de la Naturaleza y del Universo no sólo físicamente, sino a nivel espiritual. Pero esto os lo cuenta mejor LeanSelf.

(*) Sí, somos animales, racionales o no tan racionales, pero animales mamíferos, evolucionados teóricamente del mono, pero animales mamíferos omnívoros al fin y al cabo.

Me inspiras

No es la primera vez que leo El Alquimista de Coelho. No es la primera vez que algunas de sus citas me llegan bien hondo. Sin embargo, sí que es la primera vez que estoy leyendo este cuento y de verdad lo entiendo. De verdad estoy captando la esencia de lo que quiere decir el escritor brasileño. Muchas cosas de las que leo pienso “venga ya, demasiada fe tiene este hombre”, pero luego pienso un poco, intento buscar historias, mías o ajenas, en las que pueda ver ejemplos de todas las enseñanzas positivas que tiene este libro.
Tu historia Personal

Es curioso que durante toda nuestra vida conocemos a centenares de personas. Algunas se quedan y te acompañan siempre, otras están de paso, muchas las guardamos en nuestros corazones, estén o no, algunas intentan quedarse a las malas y acabas echándolas y otras tantas, simplemente, desaparecen por donde han venido. Todas las personas que forman parte de nuestra vida o de un momento de ella, todas, nos enseñan tantas cosas que no podemos abarcarlas todas. Es por esto que a veces tropezamos con la misma piedra y cometemos muchos errores que habíamos cometido en el pasado. Es, también, por esto, que cada vez las personas que forman parte de nuestra vida tienen más calidad, nos aportan mucho más de lo que necesitamos y nos ayudan a evitar aquello que nos hace daño. Es curioso, por otra parte, como llega un momento de nuestra vida en el que decidimos de quién queremos aprender cosas. No vamos al libre albedrío intentando captar enseñanzas de cualquiera que pase, sino que seleccionamos a aquellos de quién queremos aprender, ya sea que estén de paso o que vayan en nuestro barco, para no cometer más errores de los necesarios.

La verdad es que no sé si voy rápido en esto de seleccionar a aquellas personas de quién quiero seguir aprendiendo, o voy lenta, o aún no tengo esa capacidad. Sí que sé que soy muy sensible a la esencia de las personas, y por ahora voy sintiendo quien tiene una esencia agradable a mis sentidos y quien desprende algo más parecido a “El perfume”, que me intoxica, me obsesiona y absorbe mi energía y mi razón. No estoy segura de estar aprendiendo tanto de lo bueno como de lo malo de las personas que pasan por mi vida, pero sí que estoy muy segura de que hay unas cuantas, no muchas, que me inspiran a seguir creyendo en el poder de la gente, en la imposición del bien contra el mal y en el poder del Universo y del Karma cuando se ponen de tu lado porque lo que quieres conseguir lo quieres desde el corazón y con las mejores intenciones.

Hay una persona, dentro de este grupo de gente, que me inspira y me hace querer ser mejor persona, que destaca un poquito más. Despierta en mí gran admiración, le deseo todo lo mejor y es la que me ayuda, sin saberlo, a entender el mensaje de Coelho en “El Alquimista”. Sabiendo esto, tu ves a esta personita por la calle, y no dirías que tiene esa fuerza, no te creerías la capacidad de devolverte las ganas de luchar y de vivir que tiene. Es menudita, muy sonriente y nerviosa a la hora de hablar. Inteligente como ella sola y amable, humilde, positiva y fuerte. Este último año, he tenido la oportunidad de ver cómo ha superado, con creces, retos físicos que ni ella misma se creía que podría llegar a conseguir, pero gracias a los cuales ha reforzado su éxito de manera que se propone nuevos retos que, oye, ¡parecen pan comido! He visto cómo ha ido descubriendo nuevos mundos en los que se ha podido amoldar desde el primer día a la perfección.

¿Cómo lo hace? Me pregunto yo a cada cosa nueva que me cuenta. ¿Cómo tiene esa capacidad de conocer gente, hacer amigos y disfrutar tanto? Muchas veces, mi trabajo personal consiste en ser un poquito más como ella y olvidarme de esa parte de mí, que está escondida pero su presencia es ineludible, que me hace ser algo que no quiero ser.

No todo va a ser filosofear... Algunas de mis  mejores sonrisas, son todas tuyas!!!

No todo va a ser filosofear… Algunas de mis mejores sonrisas, son todas tuyas!!!

Tuvo un momento de indecisión, de no saber qué hacer, y cómo lo solucionó es algo que, a día de hoy y considerándome parte de esa solución, no puedo creerme, pero que lo aplaudo de pie y bailando. Su solución no fue una, sino dos, que además están relacionadas de manera que una va a aportarle mucho a la otra. Por una parte, ha emprendido una empresa cuyo mensaje posiblemente llegue a todo el que la descubra. Ha creado ella solita LeanSelf Coaching, que más que decir sobre la empresa, prefiero que el lector la conozca. Por otra parte, se va. Se pira. Pilla su mochila y el día 1 de Junio se va a Asia. A aprender, a conocer, a soñar, a reflexionar, meditar, en fin, a vivir su Historia Personal.

Con todo lo chiquitita que pareces, eres muy, demasiado, grande.

Irene, así se llama la persona en la que veo reflejada cada palabra de “El Alquimista” y a la que le deseo toda la suerte del mundo. Aunque, como he citado al principio, cuando deseas algo como lo desea Irene y cuando persigues tu Historia Personal como la persigue Irene, la suerte, el universo, la tierra y el Alma del Mundo se ponen totalmente de tu lado. Y, desde aquí, quiero mandarle un mensaje a mi amiga: las fuerzas misteriosas que te tienen que aparecer en tu camino, no lo van a hacer cuando estés en Asia como ya has podido comprobar, pero ya sabes que, aunque parecen malas, solo están poniendo a prueba tu fuerza y tu voluntad, no te pongas nerviosa, no tengas miedo del malo, no te preocupes porque sólo es un entrenamiento para tu gran viaje, porque con todo lo chiquitita que pareces, eres muy, demasiado, grande.

Para acabar, dejo esta cita tanto para mi amiga, que la veo totalmente reflejada y descrita en ella, como para todo el que esté un poco perdido en otro momento que no sea éste.

la vida es una fiesta

 

En el 27

La creatividad es algo casi tan importante como el respirar.

No solo te hace falta si te dedicas al arte, en absoluto. La creatividad hace falta en todos los ámbitos de la vida. Se hace necesaria para comer con pocos recursos, para comprender a los que nos rodean, para decorar tu habitación, para limpiar ese rincón al que no llega la aspiradora, para hacer feliz a los tuyos y para no sentirte frustrada cuando no te hacen feliz como tu quisieras, para dar razones coherentes de hechos que no se entienden, para saber cómo llevar a la gente a tu terreno o a un terreno que tu entiendas, para buscar soluciones rápidas a problemas del día a día…

No sé si se puede tener más o menos creatividad, no sé si es algo cuantificable, creo que es algo difícil de saber. De lo que sí que podemos darnos cuenta es quizás de la calidad de la creatividad que maneja cada persona y para qué utiliza su creatividad: si para hacer el bien, para hacer el mal (yo que sé, igual tu vecina del 5º, esa tan bonica, está ideando dominar el mundo), para ayudar a los demás, para ayudarse a uno mismo (que muchas veces hace buena falta…).

Voy a defender esta idea.

Según de lo que te hayas ido empapando durante tu propia historia de vida y cuáles sean tus cualidades y aptitudes innatas, tendrás un tipo y cantidad (aunque sigo sin saber si es cuantificable) de creatividad que usarás de una u otra manera, para unas u otras situaciones.

Todas las personas son creativas: el mendigo que busca cómo sobrevivir, el empresario que busca nuevos caminos para no sucumbir a la crisis, el estudiante que acaba y se labra su propio futuro, el que tiene que apañárselas para comunicarse en un país que no habla su idioma, la que tiene que buscar razones para continuar aunque le resulte extremadamente imposible, la que tiene que excusar a tantos que le hacen daño para no sentirse mal, los bebés que empiezan a andar, gateando primero, … Everyone!

No tenemos potestad para juzgar al que está a nuestro lado. Para juzgar como maneja su vida y como aplica su creatividad. Porque nadie es perfecto y todos tenemos un valor intrínseco en el propio hecho de ser personas que no es enjuiciable por nada ni por nadie, y ese valor va unido a nuestra creatividad para llevar a cabo la vida que queremos vivir.

La forma en que ejercitemos y desarrollemos la creatividad, que nos va de serie, no es asunto más que de uno mismo. De la misma manera, unas veces será válida la manera en que la apliquemos y otras veces no. De eso ya se da cuenta uno mismo por los resultados que obtiene, no hace falta que se lo digan.

Bailar, viajar, vivir y dejar vivir, correr, nadar, escuchar música, pintar, leer, ver películas de todos los géneros, ayudar a tu madre en la cocina, inventar una receta, coger el bus, ir en bici, patinar, pasear, mirar el horizonte en la playa, tocar la arena, observar las nubes y sus formas cambiantes, soñar despierto, imaginar la felicidad, tener metas, querer, amar, odiar, sentir, fumar, beber, besar, abrazar, ayudar a los demás, fotografiar, diseñar, idear, trabajar, buscar en qué trabajar, conocer gente, saludar, sonreír … todo te aporta.

Eso es así y los pimientos son asaos, no te frustres ni te dejes embaucar por comentarios “corta-alas”, sigue intentándolo, ejercita tu mente, desarrolla tus capacidades, busca y encuentra esa vocación en la que tu creatividad surge sin llamarla y sin forzarla, sé útil para los demás y para ti, y sobre todo, disfruta.

creatividad

Disfruta de cada momento de tu vida. Sácale el máximo partido. Interioriza ese momento y utilízalo para alimentar tu creatividad. Ópera de Oslo – Marzo 2014 – Fotografía por Rebeca Mtz

Viajar con ellas es…

Alegría. CARÁCTER. Secretos. Confidencias. Empatía. Consejos. Sinceridad. Entendimiento. REÍR. Saltar. Llorar. Tocar las palmas. Paso, pose. Postureo. Te cojo. La sueca. Te caes. Te levanto. Pérdidas. Encuentros. Cabezonería. Abrazos. CHOCOLATE. Chuches. Calabacín y berenjena. I’ll follow. CERVEZA. Chistes. Incorporaciones. Política. Arreglando el mundo. Indecisión. Sangre. Guapa. Guapísima. INCREÍBLES. No valgo nada. Vales más de lo que tú te piensas. Pisa fuerte. Hazme una foto. Hazme otra. Ahora aquí. Yo también quiero. ¿Qué hago en esta situación? No puedo creerme que te pasara eso. LIBERTAD. Decisión. Comprensión. Adelante. TU PUEDES. Sardinas. Sardinas con tomate. Desayuno. Merienda. Cacahuetes. Sandwich de salami y cachitos de pavo. Paseo. SOL. Lluvia. Nieve. Gritos. Besos. Patadas en la cama. No importa. DÉJALO PASAR. Merengue de limón. Filete de arce y salami de reno. Miel, mermelada y San Miguel. Ayuda. Tristeza. Pelotas. Muchas pelotas. Cede. Brazo a torcer. Maquillaje. Estupendas. BAILAR. Soñar. Cantar. Llevamos tiempo sin vernos, pero por nosotras no pasa el tiempo, en mil sentidos. Preparar otro viaje. No me digas eso que no me gusta. No lo hago a propósito. Son frases que se dicen. TIENES RAZÓN. Debería seguir tu consejo pero prefiero equivocarme. APRENDER. Diseñar. Imaginar. Sushi. Salmón, quiero salmón, no quiero irme sin probar el salmón. Que bueno estaba. Hay días que estoy feíta, pero yo sé que soy estupenda. ESTUPENDAS. Vino. Madurez. Todo saldrá bien. Inteligencia. Placer. Sexualidad. IMAGINACIÓN. Sermón. Pedir disculpas. No me chilles. Lo siento. Perdóname. Te perdono, eres mi amiga. Me alegro mucho por ti. Te quiero. Yo lo sé todo, y a la vez no parece que sepa nada. Personas favoritas. NO CAMBIES. Grandes. Pequeñas pero enormes. Mujeres. Sabiduría. Belleza. Belleza natural. NATURALES. Brutas. Asertivas. Directas. Nada de irse por las ramas, eso no lleva a ningún sitio. Kilos y kilos de maletas. Ahí tiene que caber lo mío, y lo mío y lo mío también. Tu el secador, yo la plancha. Organización. CAOS. Relatividad. Amor. Chicos. Hombres. PASIÓN. Trabajo. Estrés. Olvido. Recuerdo. Fotos. Vídeos. Regalos. Welcome pack. ¡PERO QUE MONA! Estas ideal. Eres ideal. Sexy.  Cool. Fashion. Modernas. Tatuajes. DISFRUTAR. No hagas caso. Pasa. No tiene sentido preocuparse por eso. Tu no haces eso, las demás no hacemos eso, no dejes que se te suba a la chepa. Tengo que adelgazar. ¿De dónde? ¡Que sí! Me ha crecido el culo. Yo te veo ideal, pero si tu te lo ves, adelante. Yoga. Disciplina. Deporte. Healthy life. Aguante. RESISTENCIA. Autoestima. Si tu te quieres, sabrás querer y por tanto te querrán. Eso es así. Descubrir. Contar. VIVIR. Inventar. Buenos momentos, malos momentos, pero todos hacen historia. Enfadarse. DISCULPARSE. Quererse de nuevo. Excesos. Borrachera. ¡Primperan a mano!  Madre la que lié. Chupito. Gintonic. Peñascal. Sacar de quicio. Relax. Dormir. Descansar. Reventón. Me encanta lo que haces. Mira que he conseguido. No podemos perder ni un minuto más. FELICIDAD. Sonrisas. Despedida. Hasta luego, nunca un adiós. Coche. Tren. Tranvía. Metro. Bus. Planos. Postales. Souvenir. ¡VOLVER!

Repetir.

 

Cuando eliges a tus amigas, es porque te gustan tal y como son. Sin cambios. Sin exigencias.

Cuando eliges a tus amigas, es porque te gustan tal y como son. Sin cambios. Sin exigencias.