consumismo

Ene, O…NO

Lunes, llueve…¿Qué digo llueve? Esta cayendo el diluvio, acompañado de un viento ensordecedor… Todo gris, negro, caca. Si ya de por sí los lunes son el peor día de la semana, excepto para contados optimistas, y yo no me encuentro entre ellos, un lunes en el que no te atreves a salir de casa por si te cae un algo en la cabeza, es peor. Este tipo de lunes son esos en los que te comerías a cualquiera que se te pusiera por delante, y en los que tu pensamiento dulce y bien avenido de todos los días se convierte en un cuchillo afilado y desgarrador.

Aunque puede ser peor. Cuando estaba teniendo este pensamiento eran las 5 de la mañana mientras recogía la ropa que me olvidé anoche tendida, y no me imaginaba lo que iba a ver al despertarme, desayunar y abrir redes sociales para ponerme al día. A parte de que siguen apareciendo en mi TL fotos de Halloween (fiesta que no me gusta nada y pienso que es feo con ganas), en mi TL de Instagram he podido ver algo que, aunque me lo podía haber imaginado en algún momento, había dejado en el tintero y pensaba que no llegaría a ningún sitio.

Seguro que piensas que es una chorrada y que ¿dónde va la loca esta escribiendo sobre semejante gil******ez? Te cuento. Estuve viviendo en Ginebra (bueno vivíamos en la parte francesa de la frontera pero si había que hacer algo nos íbamos a Ginebra) y conocí a mucha gente. Unos mejores y otros peores, pero a ninguno se le dejaba de ver el plumero. Sin embargo, tuve la mala suerte de coincidir con una paisana mía que resultó ser la típica convinenciera, como se dice por estos lares. Primero se las dio de “que sola y desangelada me encuentro, que triste estoy, nadie me quiere, y tu Isa eres un soplo de aire fresco para mí, me has caído fenomenal y seguro que podemos hacer algo super molón juntas porque yo me creo modelo con estilasho y tu sabes de fotografía”. Sí, como bien te habrás dado cuenta, la susodicha quería montarse un blog de moda. Con 29 años. Ojo, que nunca es tarde si la dicha es buena. Y yo la asesoré.

Kayture, con años de experiencia como blogger.

Kayture, con años de experiencia como blogger. No deja de ser una niñata más con pasta, sponsorizada para vivir del cuento y una mera herramienta de Marketing como tantas otras como ella. Pero se ha ganado el respeto y el caché que le corresponde después de tantos años.

Su idea era que ella sería la imagen, como la blogger suiza Kayture (pues anda que no le queda… ejem), y yo le haría las fotos e iría con ella a los eventos que se pensaba que la iban a invitar empezando tan tarde y con una competencia tan descomunal. Como yo estaba medio aburrida, le dije que sí, que por qué no y que a mí me gustaría participar más activamente, no solo como fotografa (“échate un novio que te lleve a la bahía, que te diga vida mía y que te haga las fotos como toda blogger que se precie” pensé yo).

Con todo esto, y siendo las dos de Valencia, se me ocurrió que un bonito nombre para un blog de moda podría ser “The Orange Blossom”, pero ella quería que en el logo apareciera únicamente referencia a ella, cosa que me cayó como una patada en el estómago…así que hice un poco mi papel y cuando llegué a casa me desahogué y decidí que le daría largas y no participaría en semejante burla.

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Y ella ha decidido, desde hace unas 12 semanas según Instagram, que puede hacerlo sola, sin asesoramiento de marketing digital, de imagen corporativa y de miles de cosas de las que ella no tiene ni idea. Y no lo digo por llamarla tonta, que tonta no es, sino porque un curso de personal shopper o imagen personal no te da nociones en ese sentido, necesitas asesoramiento. Eso es asín y los pimientos son asaós. Ha llevado con esta historia que se ha montado, la palabra EGOBLOGGER, que tanto me gusta, y su significado al extremo. Se hace sus propias fotografías de blogger, tipo selfie (SELFIES para moda!!!!! Válgame!!!!), con el móvil (CON EL MÓVIL!!!!)… no tiene un estilo definido, no crea contenido, no es interesante y su blog es, como poco, feo.

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No soy yo de las que le gusta criticar sin ton ni son. No soy yo de esas personas que no valoran el esfuerzo y que no entienden que los inicios son difíciles. Soy una persona que apoya el emprendimiento 100%, que me gusta ayudar a mis amigas en todo lo que esté en mi mano (y no es poco: branding, creación de contenido, estilo, redes sociales, SEO, Marketing, prensa…), que lo hago con un gusto y lo único que pido es que “me vendan” y me respeten. Y esta crítica la hago porque esta persona se aprovechó de mi mal momento, se aprovechó de la amistad y la ayuda que le brindé y no fue capaz de contarme, en todo el tiempo que ha tenido, que lo iba a llevar a cabo por su cuenta después de que yo le dijera nombre y el estilo que le pegaba (a nivel imagen corporativa). Y eso no se hace.

Seguro que no soy la única en la blogosfera a la que le han pasado cosas así, y seguro que no soy la única que está cansada de callarse estas cosas. Por eso lo cuento, para desahogarme y para que se entienda que el trabajo de freelance en este sector está muy mal valorado, y que cuando no se valora este trabajo y a los profesionales que lo llevamos a cabo, sobre todo si lo estamos haciendo sin pedir nada a cambio para una amiga (supuesta amiga), el Karma y el acabado horrendo van a hablar por sí mismos.

He dicho.

Buenos días caris.

Menos es más.

Entiendo que es difícil sensibilizarse con aquello que, de primeras, no nos entra por los ojos. Entiendo que, cuando queremos hacer, crear, diseñar cualquier cosa, nos guste un poquito complicarnos porque parece que la complicación en sí es sinónimo de trabajo y, por consiguiente, será bueno lo que hagamos. Entiendo que ir a bares de moda, escuchar vinilos y ser bisexual, es amazing. Entiendo que si tu novio te regala un pedazo de ramo de rosas y un viaje a París, te puedes creer que está mucho más enamorado de ti. Entiendo también, que llevar una chaqueta de leopardo, unas deportivas monguer (como a mí me gusta llamarlas), unos vaqueros pitillo que además sean vintage, Levi’s y les quede un palmo para llegarte al sobaco, el eyeliner negro, rojo Chanel en los labios, el pelo planchado con un rapado lateral, gafas de pasta negra último modelo de Ray-Ban, crop top, barriga plana, camisa de cuadros y felpa… Vas a ir mucho más llamativa. Entiendo que una barba de 3km, pelo largo recogido en un moñete dejao pero estudiao, vaqueros remangados para pescar ranas, vespa roja y parka verde militar, sea lo más. Entiendo que una decontrucción de huevo con bulbos ecológicos acompañados de vete tu a saber qué, es muy… muy algo. Entiendo que ser runner, emprender un proyecto/empresa, ir siempre de punta en blanco, salir todos los fines de semana, enseñar fotos de viajes espectaculares en Facebook y, además, estar estudiando un MBA, tener el último modelo de iPhone, iMac, iPod, iPad…te hace la persona más interesante del mundo porque “¿Cómo puedes llevarlo todo adelante?”.

Es muy fácil entender que todo el que nos rodea se impresione cuantas más cosas ve, siente, sabe, de nosotros. Es increíble también, y un poquito más difícil de entender, lo fácil que nos complicamos la vida a veces. La de cosas que queremos abarcar y llevar adelante. Todo lo que queremos aparentar, mostrar o dar a conocer de nosotros, y que poca falta e interés le despierta al prójimo y flaco favor le nos hace a nosotros.

Ismora

La cosa es que “quien mucho abarca, poco aprieta” y que “no se puede estar en misa y repicando” y, sobre todo, que “menos es más”.

Menos es más en el sentido de que un ramo de margaritas cualquier día de la semana o un te quiero bien avenido, nada tienen que envidiar a las rosas y a Paris. Que un diseño sencillo, con un concepto claro y eficaz, entra mejor por los ojos que complicaciones de Pantones y proporciones. Que unos vaqueros, unas Converse blancas, una camiseta blanca, un maquillaje natural, un peinado sencillo y una bonita sonrisa, no pasa de moda y siempre gusta. Que un chico normal con una mirada intensa, es más llamativo que otro que lo “tiene todo”. Que una cervecita inesperada que acaba en fiesta y vas con tus pintas de todo el día, no tiene precio. Que una tortilla de patatas de toda la vida en la playa, no se compara con ningún Ferran Adriá. Y que tener éxito en las pequeñas metas que te propongas, sin importar que sigas la moda tecnológica, deportiva y social, es mucho más valioso que esas vidas activas que tanto nos muestran algunas egobloggers que se ganan el odio de muchas de las que las hemos seguido alguna vez.

Buscamos entender el mundo que nos rodea de la forma más fácil posible, asimilarlo con lógica y vivirlo de manera que nos guste su recuerdo.

Nos hacemos mayores. No buscamos peleas. Buscamos gente con ideas. Buscamos la felicidad de la mano de la tranquilidad y la estabilidad. Buscamos, de vez en cuando, una aventura fuerte para darle puntos de inflexión a nuestra vida. Buscamos entender el mundo que nos rodea de la forma más fácil posible, asimilarlo con lógica y vivirlo de manera que nos guste su recuerdo. Como dice una buena amiga.

 

Solo personas.

Hola. Vamos a reflexionar todos juntos.

He visto este vídeo.

Solía estar muy de acuerdo con todo lo que tiene que ver con las mujeres en el sentido de apoyarlas, de igualdad justificada, de “nosotras lo valemos”, “parimos = decidimos” y toda la pesca esta. Pero este vídeo me ha dejado una pequeña desazón así como por dentro. ¿Una plataforma para que las mujeres amen sus cuerpos? Como diría una buena amiga: “Es precís?” A ver si me explico. Es maravilloso, y lo digo de verdad, que las mujeres que han pasado por una situación como la que se ve al final del vídeo reaccionen para apoyarse unas en otras y no caer en depresiones, bajones, no quererse porque “me tenía que pasar a mí” y muchos más sentimientos que puedo imaginarme pero que desconozco totalmente. Pero como para crear una plataforma no creo que sea el tema.

Me explico. Una plataforma para que las mujeres nos apoyemos. ¡Mujeres! ¡Que estamos rodeadas de personas que nos quieren y nos apoyan y nos cuidan! ¡Las mismas personas a las que queremos, poyamos y cuidamos! PERSONAS. Sin diferencias de sexo, edad, situación social.

Esta lucha continua de las mujeres con su cuerpo contra los cánones estéticos y sociales ya se me esta haciendo bola. Pero bola de esa del bocadillo de jamón típico de excursión que, como no te pusieran tomatito o aceite, el pan se hacia chicle y era imposible masticar. Esa bola. ¿No pensáis que cada uno es como es, que en la variedad está el gusto y que para gustos, colores? Y esta pregunta no va dirigida a las personas de a pie. Va dirigida a diseñadores/as, a empresarios/as de lo textil, a directores/as y presidentes/as de revistas de moda, a las egobloggers y, más que a ellas, a las que las leen y se dejan influenciar o las critican según el cuerpo que tengan.

Estamos en una era en la que nos pasamos la vida manifestándonos contra mil historias. Una momento de la historia en el que las mujeres tienen que seguir luchando por sus derechos, por la igualdad y todas esas cosas que, oye, a mi parecer, deberían estar intrínsecas en la sociedad. Es como que ya deberíamos nacer con este pensamiento, con el pensamiento de hombres y mujeres como personas, y no como seres pertenecientes a distintos sexos con características tan diferentes que no parecen poder convivir en la sociedad sin que uno supere a otro.

Estas cinco cosas igual también os hacen daros cuenta de que, tanto en este como en todos los temas sociales que podáis imaginar, somos los títeres de una minoría de personas influyentes de todos los sectores. La primera triste realidad me dio en los morros cuando estuve buscando atuendo para mi graduación. Andando por Valencia descubría una tienda de vestidos de fiesta nada extravagantes pero sí elegantes. Uno de ellos, un mono cortito, genial, con un estampado de pajaritos. Me probé el que había en la tienda. Mi talla es una 38-40 y este era la talla S… bueno, hice el intento. Me quedaba ajustado y pregunté por una talla más, no tenían. Averigüé la marca del jumpsuit en cuestión: Maribel Ruiz. Escribí para preguntar cómo podía conseguir una talla más. Esta fue su respuesta: “Buenos días Isabel, de este modelo solo fabricamos la talla XS y S. Siento no poderte ayudar. Saludos!!”. Solo esas dos tallas en una boutique de ropa para adultos. Ahí lo dejo.

Otra cosilla al hilo de esta fue comprarme un bikini. A parte de la 38-40, utilizo una 95C o 100B. Bien. El año pasado la marca de ropa interior de Inditex, Oysho, llegaba hasta la talla XL. Este año han decidido que las que tenemos algo más de talla que una persona de complexión delgada no nos merecemos bikinis de un precio asequible, con modelos bonitos y estilosos (igual pensáis “chica, en H&M sí que hay talla”. Sí, pero llevan como 4 años con los mismos modelos, cansa). Les escribí quejándome. Esta fue su respuesta: “A lo largo de la trayectoria de nuestra cadena hemos ido adaptando nuestra colección a las necesidades del mercado y en este momento nuestra oferta de tallas cubre un amplio abanico de tallas.De todas formas trasladaremos tu petición al departamento comercial para que valoren tu sugerencia.” Un amplio abanico de tallas se entiende por XS,S,M,L,XL. Mirad esto. Creo que no solo las chicas con curvas nos podemos sentir ofendidas.

Fíjense en las tallas que salen para seleccionar el bikini.

Fíjense en las tallas que salen para seleccionar el bikini.

Me gusta lo que dice Mindy, la actriz de la serie cómica “The Mindy Project”. Es bien. Es acorde a lo que pienso. Mira el vídeo y opina.

Mirad quien es la mujer perfecta. Señores y señoras, si la chica estuviera delgada pero mostrara esa sonrisa igual que la que consideran perfecta, a mi me parecería preciosa igual. ¡No es el físico que tengas, es la actitud! Todos somos preciosos y perfectos si somos felices y vivimos relajados y en paz con la sociedad. TODOS. Hombres y mujeres.

Lo último ha ocurrido esta misma mañana en uno de los programas tan amenos (nótese la ironía) que puedes escuchar por la radio yendo a trabajar. Por cierto, hago un inciso para pedir a las emisoras que le den a la pesta´ñita de “descubrir” de Spotify para cambiar el puñetero CD que llevan usando desde su fundación. Gracias. Sigo: estaba escuchando Anda Ya de los 40P y han abierto un debate la mar de interesante: “¿Dónde crees que deberían tener la entrada prohíbida hombres y mujeres?”. Bien ¿no? Las respuestas dadas eran cuanto menos… interesantes.

No quiero, por favor, válgame, que penséis que estoy haciendo una apología al cuerpo con curvas y tal. Para nada. La intención de lo que os digo aquí es alejarme totalmente de eso. Lo que quiero deciros es que entendáis que en cuestiones de físico, lo que cuenta es el interior, pues es lo que se transmite y que desde “los altos andamios” deberían ya de empezar a respetar la variedad física tanto de hombres como de mujeres, pues es tan amplia que, sigo sin entender por qué siguen existiendo esquemas como este:

tipos de cuerpo

Para terminar os resumo la cuestión: ¿Por qué razón en el siglo XXI las mujeres seguimos en una lucha continua por el simple hecho de ser mujeres? Está claro que los hombres también mantienen sus luchas y también realizan cambios y se preocupan por cosas que, inicialmente, son de mujeres. Pero yo me refiero a que vivimos en una lucha contra los cánones estéticos, contra la desigualdad laboral, contra los estereotipos, contra el hecho de ser mujeres y estar expuestas a una violación, contra los gobiernos que nos impiden decidir sobre nuestro cuerpo… ¿Por qué? ¿Por qué puñetera razón todas estas luchas no cesan ya de una vez y podemos vivir tranquilas? ¿Os dais cuenta de la presión a la que estamos sometidas por haber nacido mujeres? ¿Es realmente necesaria? Vivimos en un estado de tensión, intentando liberarnos de cadenas sociales continuamente. ¿Cómo vamos a ser bellas si siempre tenemos sobre nosotras estereotipos marcados por una sociedad que desde que surgimos de la costilla de Adán (jaja esto me coge la risa también, pero es otro tema) nos infravalora?

Escuchad la canción mientras me leéis y fijaos que al final del videoclip, después de toda la apología a lo fuertes que somos, sólo bailan y se paran, me gusta verlo como que no quieren seguir luchando.

Un momento, un momento…

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¡ME ESTOY PERDIENDO!

¿No se supone que estamos en crisis financiera, de la construcción y energética?

¿No esta España en tal estado ebullición por todos los rinconcitos de su geografía que hasta unas obras en una calle de un pueblo cualquiera pueden poner a todo el país de patitas en la calle a hacer manifestaciones?

Al hilo de las patitas en la calle, ¿no es cierto que tenemos la friolera cifra de 5.000.000 de parados en nuestro país (miles arriba miles abajo, como donde comen 3 comen 4)?

¿No es cierto que hay colas en los contenedores de Mercadona para coger la comida que el supermercado tira a la basura porque caduca al día siguiente?

¿No están recortando todo lo que pueden y más en Sanidad y Educación?

¿No acaban de decir que el Sr. Erasmus ha finiquitado su misión?

¿No están los políticos jugando con nuestras facturas de luz, agua, gas… incluso con la del videoclub?

¿No puede ser que viera noticias como la de la fiesta Sensation de Barcelona que se canceló porque no se consideraba apropiado ese gasto de dinero?

Jolin…¡que la Leti está repitiendo modelitos!

Entonces… ¿por qué nos gastamos 1.000.000 € en cambiarle el nombre al aeropuerto de Barajas para homenajear a Suárez cuando igual el hombre con una placita o un parquecito con su nombre hubiera estado más que satisfecho? Será para quitarnos el san Benito del 11-M, porque más razón no le veo. Pero vaya, que yo diría que desde hace unos 5 años hasta la fecha de su fallecimiento, a Adolfo Suarez (válgame para uno bueno que teníamos y se nos va sin dejar escritas las reglas/normas/características básicas de un buen mandato presidencial para un país) no creo que le importara mucho que su nombre estuviera en un aeropuerto o en un banco de la calle o, como hacen en Picanya, en un arbolito o un arbusto del pueblo al que perteneciera, o, en su defecto, si era de capi, la ciudad.

En fin, pensaba que el síndrome “Rita Barberá: invito al Papa, celebro la F1, que bonitos son los trajes, dejo a una comunidad sin TV Local y construyo una movida monumental que se cae a cachos (entre otras tantas cosas) aunque no tengamos donde caernos muertos y seamos la orejita negra de España” solo pasaba en Valencia… pero parece que es más como un virus extremadamente infeccioso.

Después de leer cierto libro que no me gustó nada… Segunda parte.

EL GRIS TAMBIÉN ES UN COLOR, EL COLOR DE LA ALTERNATIVA.

Isabel Molinero Ramírez

Víctor Molero nos habla del consumismo y sus hijos, la Generación Marketing, un conglomerado social creador y víctima a la vez de sus propios comportamientos. Personalmente, creo que pinta al Marketing como el mayor cáncer que puede estar sufriendo la humanidad. Y no es cierto. El ser humano ha sido maleable, se ha dejado impresionar. Esto es de lo que se ha estado alimentando el Marketing. Pero, como cualquier película americana en la que el malo quiere conquistar el mundo y muestra todas sus tácticas y el bueno las observa, aprende y las utiliza para vencer al malo y frenar sus planes de dominio mundial, con el Marketing y los consumidores ha pasado exactamente lo mismo.

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