harta

Reflexión del día

Hoy me ha surgido una duda existencial… ¿tenemos que callarnos todo lo que pensamos para agradar a todo el mundo y “autoanularnos“? ¿O, por el contrario, tenemos derecho a decir lo que pensamos, con más o menos asertividad, a costa de que suba el pan cada vez que abrimos la boca?

También queda la posibilidad de aprender a decir las cosas de la manera más asertiva posible, pese a que otros a ti te las sueltan como les viene y al final acaba carcomiéndote el pensamiento de “para qué hago yo el esfuerzo si conmigo no lo van a hacer?”. Esta posibilidad es otra que autoanula a la persona que la lleva a cabo creo yo.

Por mi parte, estoy harta de que me juzguen de mojigata porque relativizo problemas, intento no meterme si no es suficientemente importante, por lo que no abro la boca con intención de pasar desapercibida y que, en el momento que digo lo que pienso sobre cualquier tema, automáticamente me tachen de prepotente, mandona, manipuladora, asocial y “si es que las más calladitas son las peores“.

Ayer, un aclamado profesional del marketing, Pepe Crespo, sin ir más lejos, nos transmitió, entre muchas más enseñanzas, el consejo de que aprendiéramos a decir que no, a buscar en nuestros clientes la calidad y el valor y a alejarnos de la búsqueda del volumen y la cantidad. Todo esto aplicado al producto y a la venta claro, puro marketing. Sin embargo, ¿no os da la impresión de que las relaciones humanas tienen algo de producto en según qué momentos?

No hablo esto desde una perspectiva negativa, sino desde una perspectiva reflexiva.

FRASE DEL DIA-01

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