mujer

Martini

 

Hete aquí una ciudad cosmopolita, en la que el sol y el buen tiempo están tan presentes en el paisaje urbano como el resto de sus altos, acrisolados y metalizados edificios.

Hete aquí una ciudad llena de parques, de anchas aceras y extensas avenidas; una ciudad en la que, desde cualquier balcón o altura, el horizonte se ve azul, bañado por el mar Mediterráneo, evocando la libertad que ansían todos aquellos que trabajan en las grandes torres empresariales. Una ciudad en la que, afortunadamente, la industrialización no ha mermado el encanto de su abrumadora historia.

Y aquí, en este entorno, en este paisaje occidental, urbano y contemporáneo, está ella. En su ático decorado al más puro estilo noruego, de blancas paredes, techos altísimos y grandes ventanales, coronado con una gran terraza repleta de plantas aromáticas y ficus de todas las clases.

Ella llega a casa, animada pese al duro día de trabajo, de reuniones, de clientes, de la siempre puntual llamada de su madre al medio día… Se trata de una chica normal, del montón, pero destaca su suavidad al andar, su actitud despreocupada y su eterna sonrisa.

Directora de una nueva revista que triunfa entre las mujeres de la ciudad con un nuevo enfoque contenido para féminas. De estatura media, complexión normal, melena abundante y natural, viste desenfadada, con tejidos suaves y colores lisos. Tiene una tez radiante, que transmite la tranquilidad de una mujer madura, que ha conseguido sus objetivos pero que tiene todavía un plan por cumplir. Le encanta salir con sus amigas, viajar, los afterworks en lunes, los paseos por la playa, ir en la moto de su chico, pero hoy… hoy está en su terraza, con su último libro, preparándose para relajarse y disfrutar de su vermú con el atardecer de fondo, unas palomitas, el confortable sillón y su fiel amigo, Nelson, a sus pies.

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Te ha parecido estar leyendo lo que podría ser el inicio de un spin off de “Sex and the City”.

Ya….

Pues no. 

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Este texto es una redacción que escribí esta semana, en cuestión de 10 minutos, como mucho, durante un ejercicio de personificación de una marca en el módulo de Dirección de Arte en Publicidad, del MAG. Un par de compañeros dijeron lo mismo que habrás pensado tu: “Parece un poco Sexo en Nueva York”. 

Pues no, rey.

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Resulta que esta personificación es de una chica que se ha esforzado por conseguir sus objetivos, gracias a los cuales tiene un sueldo con el que puede permitirse un ático con su pareja y su perro de agua para disfrutar del relax de un duro día de trabajo sacando adelante una empresa relacionada con la comunicación. Una chica bien, del montón, con su encanto y ese je ne se quoi de las mujeres que viven su vida en acorde con sus propias decisiones, lo que las hace ser felices y tener una sonrisa la mar de característica y encantadora, irradiar felicidad y transmitir la calma de una persona que se siente a gusto consigo misma y con su vida.

Voy a responder a vuestros pensamientos, juicios, dudas, ignorancias:

HAY MILES DE MUJERES QUE CUMPLEN ESTAS Y OTRAS CARACTERÍSTICAS, QUE SON INDEPENDIENTES, TOMAN SUS PROPIAS DECISIONES SIN DAR EXPLICACIONES, SE SIENTEN A GUSTO CON LA VIDA, SON INTELIGENTES, EXITOSAS Y CUMPLEN SUS PROPIAS METAS.

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¿Os he descubierto algo nuevo? Yo diría que no.

El tema está en el hecho de “Sex and the City” fue la primera serie en la que las mujeres tomaban las riendas de su vida, jugaban con los hombres, vivían solas en apartamentos con todos los caprichos que muchas hemos querido alguna vez, desayunaban los sábados por la mañana saliera el sol por donde saliera, viajaban, vivían muchas aventuras, su vida no era rutina y aburrimiento, sino días de fiestas de lujo, museos, bailes y paseos por mercadillos y, todo esto y mucho más se reflejaba en la pequeña pantalla creando en el imaginario colectivo 4 únicos estereotipos de mujer independiente. Samantha, Carrie, Charlotte y Miranda, la promiscua, la bohemia, la remilgada y la seria, parece que son los únicos tipos de mujeres que nos vienen a la cabeza cuando una chica nos dice “tengo 30 años y soy soltera”.

Como decía una sabia:

ABRE TU MENTE Y DESCUBRIRÁS

LO QUE DISFRUTA LA GENTE DE LA VIDA.

 

 

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*Inciso; Personalmente, creo que esta es la esencia en sí de todas las mujeres. Instintivamente buscamos ser libres.

 

No es una broma

“El 8 de marzo conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha en la que se celebran los logros alcanzados en la lucha por la igualdad de la mujer, tanto a nivel político, como económico y social. Es también un día reivindicativo en el que se recuerdan los hitos alcanzados y los retos pendientes: desde conseguir la igualdad salarial a erradicar la violencia contra la mujer, pasando por derribar los obstáculos de muchas niñas para acceder a la escuela o incrementar la presencia femenina en órganos políticos, legislativos y directivos.” [texto]

Día de la Mujer

Propuesta de Cartel para el concurso de la GVA por el día 8 de Marzo. Isabel Mora

La Igualdad no es una broma. La represión de la mujer y su lucha por ser libre y gozar de los mismos beneficios sociales que los hombres. No es una broma. Tener un día en el calendario que recuerde lo que las mujeres hemos conseguido a lo largo de la historia. No es una broma.

No es motivo de debate, si no es que ese debate es a favor de conseguir los mismos beneficios de los que disfruta quien tiene barba. Y su respeto hacia nosotras. Seguimos viviendo en una sociedad machista que culpa a una chicas de su muerte por viajar “solas”, cuando iban juntas.

MAL

La lucha por los derechos de las mujeres no ha acabado en el siglo XXI y no tiene pinta de que acabe. Y no estamos solas, hay muchos hombres que nos entienden, nos respetan y son los que tienen que enseñar a otros hombres a tratarnos como iguales.

Por eso, y mucho más, el 8 de Marzo es un día marcado en el calendario.

‪#‎diadelamujer‬ ‪#‎heforshe‬ ‪#‎8demarzo‬

Imagina

… que no existiera la opción ctrl + z…

… que no pudieras devolver el vestido que tan mal te sienta, o la video consola que ha salido mala, o el ordenador que no funciona nada más salir de la caja; imagina que no existiera el “Si no queda satisfecho le devolvemos su dinero”…

… que el que dijo Sí a los pantalones de campana, las hombreras y los cardados hubiera dicho NO…

… que cuando pegabas mal a la princesa en el cuento de Sticks o el vestido de la muñeca recortable, no hubieras podido despegarlo y ponerlo bien…

… que no se pudieran solucionar las burbujas de los libros de texto recién forrados…

… que no tuvieras las opciones de Coca-Cola vs Pepsi, McDonald’s vs Burger King, Nesquik vs Cola Cao, vino blanco vs tinto, hamburguesa vs perrito caliente, paella vs arroz al horno, playa vs montaña; que te impusieran solo una de todas estas cosas…

… que no pudieras quitar la nata de la leche recalentada…

… que tu pelo, los piercings, los tatuajes, la ropa, el calzado, los complementos… todo… no fuera tu decisión…

… que la gente con la que vas, tus amigos, tus amigas, tus ligues, tus rollos, tus amores y desamores, tus relaciones en general, no pudieras elegirlas o empezarlas y acabarlas cuando lo necesitaras o lo vieras conveniente o hiciera falta…

… que los pájaros no pudieran aterrizar una vez empiezan el vuelo, que los peces no pudieran parar de nadar nunca, que los perros estuvieran siempre dando vueltas sobre sí mismos cuando se descubren la cola por primera vez, que los gatos no pudieran dejar de perseguir ese puntito de luz, que los canguros no pudieran nunca jamás dejar de saltar cuando tocan el suelo, ….

… que ese chicle no saliera de tus vaqueros favoritos, que esa caca de pájaro no se limpiara del vestido de la comunión, que el manchurrón de chocolate no se quedara limpio de la camisa blanca, que no existiera el bicolor, oxyaction, y todos esos quitamanchas que nos hacen la vida tan fácil…

… que no existiera el fuera de juego y todos esos goles pitados fueran buenos…

… que Van Gogh pudiera recuperar su oreja, Beethoven su oído, Stevie Wonder su vista, Stephen Hawking su movilidad, o que aquella surfera a la que mordió un tiburón pudiera volver a tener su brazo…

… que no pudieras quitarte la ropa que te has puesto…

… que no pudieras borrar esa selfie fatal que te has hecho…

… todo aquello que no pudieras deshacer y que ello te produciría un pequeño, nimio, paupérrimo, desasosiego. 

Vale, sí, estoy frivolizando un poco (una mijilla, na, un poquito na más) pero es lo que sentimos las mujeres por la ley del aborto.

Violación o riesgo vital. Y punto pelota.

Violación o riesgo vital. Y punto pelota.