trabajos

Menos es más.

Entiendo que es difícil sensibilizarse con aquello que, de primeras, no nos entra por los ojos. Entiendo que, cuando queremos hacer, crear, diseñar cualquier cosa, nos guste un poquito complicarnos porque parece que la complicación en sí es sinónimo de trabajo y, por consiguiente, será bueno lo que hagamos. Entiendo que ir a bares de moda, escuchar vinilos y ser bisexual, es amazing. Entiendo que si tu novio te regala un pedazo de ramo de rosas y un viaje a París, te puedes creer que está mucho más enamorado de ti. Entiendo también, que llevar una chaqueta de leopardo, unas deportivas monguer (como a mí me gusta llamarlas), unos vaqueros pitillo que además sean vintage, Levi’s y les quede un palmo para llegarte al sobaco, el eyeliner negro, rojo Chanel en los labios, el pelo planchado con un rapado lateral, gafas de pasta negra último modelo de Ray-Ban, crop top, barriga plana, camisa de cuadros y felpa… Vas a ir mucho más llamativa. Entiendo que una barba de 3km, pelo largo recogido en un moñete dejao pero estudiao, vaqueros remangados para pescar ranas, vespa roja y parka verde militar, sea lo más. Entiendo que una decontrucción de huevo con bulbos ecológicos acompañados de vete tu a saber qué, es muy… muy algo. Entiendo que ser runner, emprender un proyecto/empresa, ir siempre de punta en blanco, salir todos los fines de semana, enseñar fotos de viajes espectaculares en Facebook y, además, estar estudiando un MBA, tener el último modelo de iPhone, iMac, iPod, iPad…te hace la persona más interesante del mundo porque “¿Cómo puedes llevarlo todo adelante?”.

Es muy fácil entender que todo el que nos rodea se impresione cuantas más cosas ve, siente, sabe, de nosotros. Es increíble también, y un poquito más difícil de entender, lo fácil que nos complicamos la vida a veces. La de cosas que queremos abarcar y llevar adelante. Todo lo que queremos aparentar, mostrar o dar a conocer de nosotros, y que poca falta e interés le despierta al prójimo y flaco favor le nos hace a nosotros.

Ismora

La cosa es que “quien mucho abarca, poco aprieta” y que “no se puede estar en misa y repicando” y, sobre todo, que “menos es más”.

Menos es más en el sentido de que un ramo de margaritas cualquier día de la semana o un te quiero bien avenido, nada tienen que envidiar a las rosas y a Paris. Que un diseño sencillo, con un concepto claro y eficaz, entra mejor por los ojos que complicaciones de Pantones y proporciones. Que unos vaqueros, unas Converse blancas, una camiseta blanca, un maquillaje natural, un peinado sencillo y una bonita sonrisa, no pasa de moda y siempre gusta. Que un chico normal con una mirada intensa, es más llamativo que otro que lo “tiene todo”. Que una cervecita inesperada que acaba en fiesta y vas con tus pintas de todo el día, no tiene precio. Que una tortilla de patatas de toda la vida en la playa, no se compara con ningún Ferran Adriá. Y que tener éxito en las pequeñas metas que te propongas, sin importar que sigas la moda tecnológica, deportiva y social, es mucho más valioso que esas vidas activas que tanto nos muestran algunas egobloggers que se ganan el odio de muchas de las que las hemos seguido alguna vez.

Buscamos entender el mundo que nos rodea de la forma más fácil posible, asimilarlo con lógica y vivirlo de manera que nos guste su recuerdo.

Nos hacemos mayores. No buscamos peleas. Buscamos gente con ideas. Buscamos la felicidad de la mano de la tranquilidad y la estabilidad. Buscamos, de vez en cuando, una aventura fuerte para darle puntos de inflexión a nuestra vida. Buscamos entender el mundo que nos rodea de la forma más fácil posible, asimilarlo con lógica y vivirlo de manera que nos guste su recuerdo. Como dice una buena amiga.

 

Keyra y las perlas.

Igual es que últimamente tengo la lagrimilla floja. Igual es que las cosas más simples son las que llegan más fuerte a los rinconcitos más recónditos del corazón. Igual es en uno de esos rinconcitos donde residen sueños frustrados, amores platónicos, esas cosas que no te ves capaz de alcanzar.

c

Sea lo que fuere, “Begin Again” me ha tenido con el congojo en la garganta desde el inicio. O con el corazón en un puño. Como más os guste.

La película Begin Again llega a ese puntito que todos tenemos de soñadores y pasionales, de ganas de vivir, de conocer gente, ese puntito de esperanza que brilla aún cuando nos suceden series de catastróficas desdichas que nos hacen fracasar una y otra vez en temas que realmente nos resultan importantes para mantener nuestro estado anímico bien alto.

Palomitas, Coca-cola y una libreta.

b

Para ver esta película, en la que Keira Knightley está más natural y adorable que nunca* (esa forma de actuar que tienen algunos actores que hacen que su trabajo llegue mucho más a los espectadores que los seguimos), hay que abrir la patata y la mente y extrapolar su mensaje a la meta que has elegido en la vida. Si lo has hecho ya, que espero que sí.

En mi caso, en lo que pensaba era en mi profesión y en lo que me gustaría alcanzar. Esta profesión que me ha puesto en la dirección hacia el éxito personal, al menos por ahora.

Se sabe mucho de una persona por la música que escucha.

Muchos elegimos o eligen profesiones en las que tienen que aguantar burlas, reproches, críticas, cero apoyo de las personas que más lo necesitan, momentos de duda e indecisión, pero lo que ganan es el buen sabor de cada logro, de cada peldaño que suben para alcanzar lo que se han propuesto. La meta puede cambiar, puedes ir sabiendo qué quieres a lo largo de tu vida, lo que no cambia es la sensación de conseguirlo.

Uno de los mensajes que transmite esta película es que cualquier situación simple, banal, que parece sin importancia, si le pones música se convierte en una perla preciosa. Si le pones tu pasión, se convierte en tu perla preciosa.

Todas las banalidades de repente se convierten en perlas divinas y resplandecientes por la música

Parece que he encontrado mi Talón de Aquiles en lo que a cine se refiere: aquellas películas que transmiten mensaje del tipo “da igual lo que hagas en tu vida siempre que la vivas y lo hagas con pasión y ganas, serás feliz”.

c

*Vale sí, en Orgullo y Perjuicio también te llega al musculito cursi.

Después de leer cierto libro que no me gustó nada… Segunda parte.

EL GRIS TAMBIÉN ES UN COLOR, EL COLOR DE LA ALTERNATIVA.

Isabel Molinero Ramírez

Víctor Molero nos habla del consumismo y sus hijos, la Generación Marketing, un conglomerado social creador y víctima a la vez de sus propios comportamientos. Personalmente, creo que pinta al Marketing como el mayor cáncer que puede estar sufriendo la humanidad. Y no es cierto. El ser humano ha sido maleable, se ha dejado impresionar. Esto es de lo que se ha estado alimentando el Marketing. Pero, como cualquier película americana en la que el malo quiere conquistar el mundo y muestra todas sus tácticas y el bueno las observa, aprende y las utiliza para vencer al malo y frenar sus planes de dominio mundial, con el Marketing y los consumidores ha pasado exactamente lo mismo.

(más…)

Después de leer cierto libro que no me gustó nada… Primera parte.

Os dejo mi reflexión de los primeros capítulos del libro.

Agradecimientos a Maria, Elena, Kike… y al mundo que se muestra ante mis ojillos hambrientos de novedades y abiertos de par en par cuál ventana con grandes vistas (vaya… que poético me ha quedado). 

 

GENERACIÓN MARKETING 

La sociedad entre la codicia y la indolencia …o quizás no tanto 

Isabel Molinero Ramírez

INTRODUCCIÓN AL TRABAJO

Menudo libro el que he tenido el placer de leer.

La verdad es que ya empieza a cansar tanto pesimismo. El libro está escrito en 2006, antes de que la crisis mundial (que más que mundial parece que España ha adquirido el monopolio) llegara a nuestras vidas. Y se nota. Sí, esto 7 años de diferencia y las vivencias vividas en primera persona han sido totalmente relevantes para gestar una opinión como la que voy a presentar a lo largo del trabajo.

(más…)